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Douce plume acariâtre

KARMA

Hubo la última, hace poco más de un año que esta historia tuvo su final normal, una caída escrita desde los albores de los tiempos. Esta última, ¿cómo la conoci? ¿Y las demás?

 

Diferentes combinaciones de circunstancias, nunca realmente deseadas; deja que la fuente infinita del universo fluya, te traerá solo tu debido, nada menos que nada más. Algunos, especialmente en el lado occidental, lo llaman destino, hay una palabra que suena más agradable a mis oídos, una palabra que nos llega de Oriente: ¡karma! Gracias a él, todo, absolutamente todo, es "bueno lo que tenía que pasar". Sin embargo, la versión de los buenos blancos (de los cuales soy uno), en comparación con la de los ojos bridados, debería apegarse mejor a mi carácter; fonéticamente hablando me vendría perfectamente. Mi nombre es Marc, Marc Destain. Para los no francofonos, destin se prononcia igual y significa destino !

Magnífico, no ?

 

 

Karma, esta palabra guapa quien definice la perfeccion del momente presente, con la presision que todo era previto, hestava esrito en un rincon bien escondido de un individuo desde el momento mismo de su concepcion. Esta palabra guapa se aplica tambien al plural. Si un grupo de hombres, por el color de su piel, por su raza, su re ligion o todo otro factor que lo puede carraterizar, esta tradado por otros humanos de forma abominable, el karma llega y tal el Zorro da su pequeño aere de justicia, definisando una normalidad, la del « no hay nada mas que decir », la explicacion fuerzada de lo inexplicable !

 

¿Cuántas veces he meditado para entender?

 

Esta técnica, que poco a poco permite una introversión total, eleva el alma y conduce a la iluminación, pensé que la había dominado. Y así llegué a la conclusión de que la Shoah, el Holocausto, era solo un conjunto de karmas donde las vidas se extinguieron simultáneamente de una manera terrible en unos pocos años.

 

Una explicación lógica y racional que viene de un dogma, ¡esa es la verdad! ¡Y eso ya no me satisface! Este deseo de definir, este deseo permanente de conocer. ¿De dónde venimos? ¿Adónde vamos? ¿Quiénes somos?

Masturbaciones mentales que han acabado fabricando una realidad falsa, aplicable a todos estos males, estos puzles que ven hirviendo la mayoría de las calaveras.

 

No la mía.

 

Sentirme bien conmigo mismo; mi alma, caminando a mi lado, me acompaña pero hemos hecho un pacto de no intervención. Ella no se ocupa de mis acciones y no veo el brillo o la oscuridad que ella es capaz de tomar.

 

 

Dejé que llegara la primera, Aline, sabiendo muy bien que los demás la seguirían. Sin ritmo, sin necesidad de periodicidad, este karma bueno y amistoso me las consiguió todas. Cerca de una playa en La Napoule, un camping acogió a mi guitoune1, un canadiense como decíamos entonces. Maravilla de la coincidencia, mi primera plantó sus estacas en una pequeña parcela contigua a la mía. A los diecisiete años, nos importa un carajo el karma, unas glándulas trabajan a hombres y mujeres igual de duro y, como ella tenía dieciocho, éramos complementarios.

 

Timido he hablado poco, me dormi tarde despues de mirar una silueta terriblamente feminina sacarse la ropa. Yo habia perdido mi virginidad solo un pequeño mes antes y me diverti conmigo

para calmarme. Sin hacer ningún ruido.

 

A la mañana siguiente, antes de tomar cualquier comida, me vio corriendo a los bloques de ducha con mi pequeño jabón, mi toalla grande y mi maquinilla de afeitar desechable. Mi vecina entró en una ducha una puerta después de la mía. Paredes metálicas ultrafinas unidas por remaches. Muchos habían saltado dando paso a pequeños agujeros... en qué ojos estaban ocupados, justo a la altura correcta.

 

La vi desnuda, vellon pubico negro, abundante y risado, justo en frente de mi pupilla izquierda que tuvo dilatarse al infinito, entonce me dio cuenta que ella hacia la misma cosa ! Volvimos a nuestras carpas riando en una exitacion total y reciproca. Su home sweet home mas espacioso que el mio servi para amarnos muchas veces, hasta que el hambre nos separo.

 

¡Tres días! Mis primeros tres días de competiciones amorosas durante los cuales pensé que había logrado hazañas. Y en la mañana del cuarto día me dijo que estaba cansada; todos orgullosos de esta noche casi sin dormir y abultando el torso de haber dejado a una chica en las rótulas, después de un abundante desayuno, me fui solo a la playa y me quedé dormido.

 

Se largo ! Volatilisada ! Plaza libre para la proxima?No accepto lo que no conocia todavia como un karma. Tenia que encontrarla. Mi curiosidad (malsana) me adyudo. En un mapa la chica habia anotado su proxima etapa, yo decidi que seria su ultima. Un otro camping en direccion de Cannes, mas al este.

 

Y he bebido, mucho y no agua.

 

En Tenerife, unos años más tarde era rubia. El espíritu de aventura me empujó hacia las Américas, abordar un velero tenía que ser un camino poco convencional, barato y a priori fácil. ¡No tanto! Trabajé, en el negro por supuesto, en una barcasa equipada con lamparos y gané, si las sardinas estaban en la cita, hasta mil pesetas en una sola noche. Si los bichos invadían la red, todo el trabajo solo me ganaba el equivalente a un paquete de cigarrillos. Regresamos alrededor de las tres o cuatro de la mañana, la paga distribuida por ¡No tanto! Trabajé, en el negro por supuesto, en una barcasa equipada con lamparos y ganava, si las sardinas estaban en la cita, hasta mil pesetas en una sola noche. Si las bogas invadían la red, por todo el trabajo solo me ganaba el equivalente a un paquete de cigarrillos. Regresavamos alrededor de las tres o cuatro de la mañana, la paga distribuida por el dueño del barco, que llevava tambien un bar. Con su primera ronda. Muchos marineros entravan en sus casas medio borrachos y casi pelados. No yo, quería cruzar el Atlántico. Lo habría hecho nadando ya que mi determinación era tan grande.

 

Maaike trabajaba en un hotel, con sus vint y seis años, ¡solo hablaba holandés, inglés, alemán, francés y español! El vigilante nocturno me dejaba subir a su minuscula habitación bajo el alero con dos billetes de cien pesetas cada noche. De repente hubo el "no" y comprendi a la noche siguiente, viendo a uno de mis compañeros de miseria, un inglés colándose en el hotel. ¡ Odio.a los sujetas de su Graciosa Majestad ! A demas porque estaba listo para compartir!

 

¡Y bebí, mucho y no agua!

 

 

La obstinación paga. Desde Tenerife no, tuve que esperar las preciosas islas de Cabo Verde para embarcar. Trabajava, una vez mas al black of course. Pero también a plena vista de todos porque ya no teniendo un centavo valiente, el Carvalho, una goleta muy antigua equipada con un motor potente, que proporcionaba transbordadores entre Mindelo y San Antón, me aceptó como marinero. No pagado pero alimentado y alojado. En Angola la guerra de liberación contra los portugueses estaba en su apogeo y cuando unas ametralladoras surgieron de sacos de harina ahuecados. Nadie vio que yo había visto...

 

Excepto María Fátima, la hija  del mecanico de bordo. Hermosa mestiza amante del mar y de los barcos, aprovechando su parentesco para navegar, no me denunció. Es cierto que ya llevamos más de una semana amándonos. Ella no se enojó conmigo, pero se la prometieron a uno de sus primos lejanos. Adiós de la noche a la mañana.

 

¡Y bebí, mucho y no agua!

 

 

En Venezuela bebí y amo sin contar. Busco, encuentro oro y mogollon de problemas de mierda. Mentira diciendo que recuerdo el nombre de la mujer que allí me marcó. Ella era italiana y quería separarse de su amable esposo para viajar conmigo, antes de cambiar de idea y abandonarme.

 

¡Y bebí, mucho y no agua!

 

 

Entre en Brasil con todavia un poco de sangre en mi alcool. Listo para comerme todas las guapas que iban a cruzar mi camino. Ninguna se mostro mala hacia mi modesta persona, mis antojos caníbales se limitaron al frenesí por debajo del cinturón.

 

 

En Argentina, bajo un régimen fascista, tuve que tener mucho cuidado con mis palabras Pero Lola no hacia política, uno de sus amigos me procuro un curro y entonce experimenté las alegrías de las amistades argentinas. Parecería que "las putadas" hechas en las espaldas de las personas, con grandes sonrisas desde el frente eran costumbres. Los "amigos" me hundieron y la bella Lola me dejó caer como un calcetín viejo cuando por enchufe ella también recibío su primer sueldo. Ella solo había estado viviendo en mis ganchos durante tres años yo había pagado un viaje a Lyon para que mis amables genitores finalmente conocieran a esta famosa Lola que me había mantenido en sus redes durante tanto tiempo.

 

 

He embarcado en el transatlantico hacia Europa y he bebido. Mucho y no agua.

 

 

Sophie era una hermosa chavalita, conocida en el rincón más aislado que existe, cerca de un pequeño río de verano que se converte en un torrente tumultuoso en el momento del derretimiento de la nieve pirenaica. Su perrito, Sam, tipo fox terrier, la avisó de mi llegada y ella tuvo el tiempo justo para ponerse unas braguitas, pasé myui cerca, disculpándome, especificando que este pedacito de paraíso también me era familiar y que si no le molestaba pondría mi toalla grande a unos metros de distancia para también hacerme dorar la píldora y luego bañarme en el atuendo de Adam.

Desnudándose de nuevo, Sophie me contesto : -no hay problema.

Joven, demasiado joven para mí. Ciertamente podría haber sido su abuelo.

 

Y hemos charlado. Estupefaccion, cuendo habiamos empizado nuestra conversacion en Castellano nos revelamos Franceses los dos ! Eso adjuda en la creacion de lazos entre hombres, y mujeres por supuesto. Aventuraaaa ! Una de Grenoble y un de Lyon se encuentren en pais catalan ! Yo estava muy bien en mi piel pero temia el ridiculo de un rechaso justificado, me comporto entonce en « gentlemen »

Uno al lado del otro de ahora en adelante hemos hablado mas, contendo nuestros gustros. Nos encontramos en la misma honda o sea amando los dos el sexo feminino. Uf ! Tuve mucho cuidado de no rozarla cuando nos bañamos en agua agradablemente fresquita. Las piedras en el fondo eran resbaladizas y tuve que contenerla Sophie para que no se extendiera violamente sobre las rocas. Estalló en una risa clara y franca, veniendo desde el corazón. Apenas unos minutos después, con el pretexto de una videoconferencia en mi computadora en casa, le dije que me iba. Nos vestimos y caminamos un buen cuarto de hora en la orilla del arroyo. Ella me dio su número de teléfono móvil para que pudiera enviarle mi página web de escritor. Cuidado, preferencia para los anarquistas. .

-Por cierto, ¿estás casado?

-Viudo, ¿por qué?

No hubo repuesta.

 

El dia siguiento llega antes que ellas. Dos amigas quien venian en este lugar realmente aislado, no solamente para tomar el sol, sino para beber y usar sus botellas de bien estraña forma…

Julia, pequeña morena ligeramenta envuelta sin pareser demasiado gordita, devia haber cruzado el cabo de los quarentas años mientra faltavan unos meses para que Sophie cumple sus vint y seis. Esta ultima, un pelin mas alta que su amiga era fragil pero bien proporcionada. Cabellos castaño claro, su vellon pubico de mismo color demonstando que no se teñia de nada.

 

 

Presentaciones delicadas en traje naturista pero yo estaba acostumbrado. Por otro lado, casi fuy chocado cuando mi reciente amigo del día anterior me preguntó si no me avergonzaría frente a un espectáculo atrevido, más bien erótico, incluso francamente pornográfico.

-La curiosidad está en mis genes, respondí.

 

Se besaron tiempo, acariciaron mientras terminaban una botella de cerveza (no muy fresca), de un litro para especificar. Mientras Sophie sostenía la botella de pie sobre la toalla de baño. Julia se posisiono y se empaló lentamente, respirando profundamente. Qué mentira afirmar que este programa me dejó indiferente. Mi triunfalismo se hizo evidente y no traté de ocultarlo.

 

-Venga, acercate hombre, no te voy a dejar asi!

 

Me adelante, el sexo erecto a la altura de su boca. Movíendose lentamente, « tragando » tambien la botella por abajo, me chupo hasta la médula ósea. Para no hacerla trabajar demasiado, me dejé llevar, no me contuve y la bendita conclusión de la cosa no tardó mucho. Cuestionando a Sophie para un posible desarrollo futuro en trío, su respuesta fue clara.

 

No, los hombres realmente no son para mí. Por otro lado, yo también puedo darme un tremendo placer frente a ti. Mañana no pudo venir, pero después de mañana estaré aquí alrededor de las seis de la tarde. El sol ya está más bajo, hay un poco de sombra y te entraré en pánico.

-Banco, vendré.

 

El fox terrier casi se ha vuelto loco; cuando Julia tuvo un orgasmo magistral, se deleitó con un abundante jugo.

 

 

Al día siguiente dejé mi coche en el pueblo, aparcado en su lugar habitual, a diez metros de la puerta de un garaje que nunca he utilizado en más de cuatro años. Por pereza de abrir una enorme puerta de metal. Aquí no hay zona azul, ni policía municipal que planta las multas por miles. Fui al río por un estrecho GR que serpentea a través del bosque. Nadie en los tres kilómetros tragados en apenas media hora. Para subir llevaría más tiempo, la pendiente es empinada.

 

Ella estaba de antemano, desnuda, ofrecida acostada a los restos del sol.

-¡Hola! ¿Estás listo?

-Siempre listo como el buen boy scout que era entre mis doce y diecisiete años.

Me bajé los pantalones cortos y mi amigo Penepene se puso de pie. De su bolso Sophie sacó una botella de cava . Un Magnum de un litro y medio no es realmente la más pequeña de las dimensiones. No me atreví a suponer…

 

-¿La ventilamos ?

El intercambio no fue muy justo, bebió durante mucho tiempo y tosió cuando las burbujas subieron a sus fosas nasales. La boteilla no estava vacia pero saco la pelicula metalica que coubria antes el tapon. Luego, mirándome de una manera extraña, como si quisiera adivinar mi aura.

 

"Me pareces un tipo inusual. Un anciano muy sabio que no me juzgará, ¡ya he notado que tus pensamientos van mucho más allá de lo puramente sexual y que puedo confiar en ti!

-¿Y si te equivocaras?

-Sostienes la botella para mí. Tengo que tener mucho cuidado, es de buen tamaño, normalmente puedo hasta su mitad.

Sus ojos casi se volvieron vueltos cuando el cuello desapareció. Luego el collar; Tomé su cabello y fijé mi sexo en sus labios.

"No, por favor, tú no.

-Es inhumano lo tuyo. ¿Y si estuvieras equivocado?

 

La mitad de la botella desaparesida, Sophie ahora estaba temblando ; su perro atado a un arbusto a pocos metros de distancia tiraba como loco de su correa y saltaba. ¡Quería ser parte del espectáculo por supuesto!

Entre dos respiraciones lentas cuidadosamente controladas, Sophie me preguntó:

-¡Déjalo venir, voy a tener un orgasmo fabuloso !

Pero le dije que no.

 

¡Y bebí, mucho y no agua!

 

 

Hace una semana que volvi aLyon, la capital de la Galia, hermosa ciudad de mi feliz infancia. Allí vive una prima que adoro pero que visito tan poco. Varios años a menudo sin vernos. Esta vieja soltera me ofreció alojarmé pero me negué y preferí un pequeño hotel en el centro. Por otro lado no hay forma de rechasar su buena comida, me parece que voy a ganar peso. Bof, gordo como un radio de bici, siempre lo he necesitado.

 

En un bar de la calle Victor Hugo, el tipo que acaba de sentarse, dejando un taburete libre entre nosotros dos, finge no estar interesado en mí. Lo huelo falsamente relajado y decido descarrilarlo.

- ¡Disculpe, ya nos hemos visto me parece! ¡Síiii ! Me parece, el mes pasado en un pequeño restaurante libanés en Fifth Street de Nueva York!

-Usted está equivocado señor ¡Todavía no conozco Nueva York!

-Ja, bueno, pero pensándolo bien, tampoco conozco esta ciudad, ¡deben haber sido otras dos personas!

¡Asustado el buen hombre! Completamente aturdido ; entonces, decidiendo reírse de mi para no parecer ridículo, me invita a un consumo y ahora me mira sin ninguna restricción.

-Una otra caña por favor1. Sé que el tipo detrás del puerto viene de más allá de los Pirineos su acento no se puede confundir.

Mientras este último está ocupado sacando mi cerveza, balanco una flecha sobre mi nuevo vecino.

-¡Eres escritor o poli!

 

Abre los ojos como platillos.

-Co, ¿cómo?

-¡Tu forma de mirar, de pesar a la gente, y una chaqueta cerrada por este calor casi siempre esconde una pistola!

-Banco señor, efectivamente soy policía.

 

Hablas amigo, con tus aires de hacer el tonto, sé a quién quieres aplastar.

 

-¡No te avergüences, se necesita de todo para hacer un mundo!

 

-Y tú, ¿qué haces en la vida?

 

-Envejezco lo más lentamente posible; con la asombrosa cantidad de mi jubilación la velocidad permanece fuera de mi alcance, por otro lado realmente escribo en mi tiempo libre.

 

No tiene la reacción adecuada, lo sabía. Y se da cuenta de que acaba de quedar atrapado. Sin desmontarse en lo más mínimo, responde casi susurrando sus palabras.

-Ocasionalmente un asesino también. Uno vil que acorralaré y enviaré tras las rejas por el resto de su vida.

Me río de corazón.

 

-¡Pero noooooon ! Vamos a ver! Te vi, sin que lo supieras. Pero no en Nueva York mi amigo. ¿Pensabas que ibas a pasar desapercibido en un pueblo de trescientas almas? Un coche matriculado en Francia, con el pequeño 38 en el borde derecho de sus placas de matriculas, hace hablar hasta los pensionarios del cementerio.

 

Escúchame bien, con mis pronto setenta y seis años adicionados uno tras otro, no me pudriré entre cuatro paredes con agradables vistas de alambre de púas y una torre de vigilancia. Además, soy inocente de todo lo que puedas pensar o suponer, siempre lo he sido. Si hay culpa, debes detener el karma.

Finalmente él es responsable de todo lo que hace a un hombre, y un animal, ¡por qué no! ¡Además eres un mentiroso! ¿Tú, policía? ¡No creíble! Detective sí. Un privado al que le predigo lo que ha planeado para mí. Unos buenos quince años bajo el sol de una prisión francesa.

 

Traga torcidamente mientras me arroja.

 

- Mindelo en Cabo Verde y las orillas del Orinoco ¿Conoces? Parece que el agua atrae a sus presas.

 

-¡Dices cualquier cosa! Espera, es mi turno de invitarte, voy esta tarde en Corbas. Su aeródromo me dio la bienvenida para mi primer salto en paracaídas hace más de cincuenta y cinco años. Recientemente me hicieron un chequeo médico para confirmar mi estado físico. Todo está bien; mis viejos huesos se sostienen; como prueba repetí dos veces este último domingo, con un monitor que me dio luz verde.

Mi bagaje de más de trescientos saltos y mi buen comportamiento con el monitor, mucho dinero también hay que admitirlo con cuatro preciosos billetes verdes de cien euros, me trajeron la autorización de una caída libre de diez segundos para empezar. Treinta espero que pronto.

 

"Lo sé, estuve en Corbas este domingo.

 

-¿Entonces aceptas?

 

-Banco ! Pero iré con mi propio coche.

 

-¿El Duster negro estacionado en el parking después de la plaza?

 

Unos ojos desilusionados me responden.

 

 

-Estar a las cuatro en punto en la sala de doblar, te esperaré frente a la entrada de lo contrario no podrías acceder a ella. ¿Lugar segurizado, entiendes?

 

-Entiendo, hasta pronto. ¿Quieres que cenemos juntos esta noche?

 

-Por desgracia, me temo que esto no es posible, otro compromiso con una señora terriblemente bella aunque no muy joven. Esta me va a tomar prisionero de verda para siempre.

 

 

Hastiado, el detective lanza un billete sobre la barra y se va sin esperar el cambio. Fuerte anchura de una espalda deportiva , que sin embargo parece soportar el peso de una fatalidad incomprensible.

 

-¡El karma mi amigo, el karma!

 

 

Sé por qué me persigue, me ve regularmente desde casi un año. Desapareciendo no sé dónde, pero lo sospecho ; siempre vuelve a la carga, seguro de haber acumulado indicios adicionales sobre mi locura. Parece un poco tontito, pero debe conocer su trabajo.

 

 

Los padres de Sophie, según me dijeron los policías españoles, son personas que abundan; tierras agrícolas donde lo orgánico ha hecho desaparecer las putadas químicas y un consiguiente patrimonio inmobiliario, hasta en París…

 

 

En una hora voy a Corbas, como solo, un excelente restaurante afgano donde tenía mis hábitos hace tanto tiempo ha sido sustituido por una pizzería. Tenía el deseo de bajar los brazos, pero el hambre y la visión de un plato sustancial sobre una mesa en la terraza me derrotaron. No estoy demasiado arrepentimiento. Ni por la pasta ni por la garnitura ; y el vino… realmente divino.

 

 

 

Y recuerdo deleitándome…

 

 

 

 

A Aline le gustaba bañarse desnuda, por la noche. Se encontró atascada en el accesorio de una boya que marca la delimitación de un canal para pequeñas embarcaciones que salen de la playa. La cantidad de alcohol que había ingerido no podía ser un buen augurio.

¡Bastardo del karma!

 

 

 

Para Maaike, había llamado por teléfono al fin de ofrecerle mi regalo de despedida, me embarquava unas horas más tarde hacia Senegal en un verdadero transatlántico. Siempre cumplo mis promesas; cuando abrió la cajita su grito fuy agudo.

La picadura de la araña bananera se describe a sí misma como la más dolorosa que existe. ¿Qué idea de que entrar en una masia vieja en ruinas, cerca de una plantación de plátanos, en medio de la noche? Un último gran abrazo podría haberle dado mucho más placer. La pequeña caja desapareció y, saliendo de Tenerife también, la bella rubia volio a su chato país en una caja un poco más grande.

¡Jodido karma!

 

 

 

El puerto de Mindelo en la isla de San Vicente, una de las perlas del archipiélago de Cabo Verde, vio en ese momento unos viejos barcos de tres-mástiles pudriéndose anclados en su rada. Solo unas potentes bombas de agua les salvava de un fatal hundimiento. Qué tristeza para mis ojos enamorados de los antiguos veleros. Otro detalle, los tiburones abundaban allí. ¡Y no solo de los más pequeños!

Por la noche, multiplicando un ansia insaciable, llegavan al borde del muelle; uno de ellos, una magnífica bestia de cuatro o cinco metros casi me lleva. Qué idea dejar que mis pies se revuelvan en un chapuzón. Lo vi venir de mi izquierda, su vientre blanco casi tocando las piedras cuadradas, con solo dos metros de profundidad en este lugar, sus mandíbulas estavan gran abiertas para atrapar y luego tragar el inconsciente palmípedos.

¿Cómo logré este increíble salto hacia atrás que me salvó la vida? Cuarenta y ocho años después, todavía me hago la pregunta. Invitada a un último beso, María Fátima no tuvo tiempo de entender. Se deslizó silenciosamente en el agua despues de subir un atemi violente en la nuca. Llegaron a varios mientras me eclipsaban, tigres creo.

¡Mierda de karma!

 

 

 

 

El Delta del Amacuro extiende sus innumerables brazos del Orinoco que se pierden en un verdadero laberinto antes de desembocar en el océano. Su fauna animal no envidia nada en amabilidad a la de las aguas de Cabo Verde. ¡Peor aún! Además de las bonitas pirañas, los cocodrilos que hacen buen peso, las anacondas kilométricas e incluso los delfines blancos carnívoros abundan para el mayor placer de nadar. Remoje un dedo en agua solo si un nativo le dice que es posible, ¡ahora mismo porque puede ser una historia completamente diferente unas horas más tarde! Mi italiana ; ahora me recuerdo, una tal Erica, no sufrió. Fumaba tanto, una mari tan fuerte. Además, había añadido, en uno de sus muchos chupitos, un polvo muy particular. Después de ofrecerme un bonito favor bucal, se durmió a un metro de la orilla del agua.

Me largode puntillas para no despertarla, no tenía ni idea de la forma del karma que iba a devorarla pero es seguro que no se encontro nada de nada de la bella.

¡Karma animal!

 

 

 

 

 

En Buenos Aires, con boleto de embarque en el bolsillo para volver hacia mi dulce Europa natal, Lola me acompañó en mi hotel, ¿un deseo de rebobinar? Accedí a darle una última caricia, le dije nièt para revivir con esta menos que nada. ¡Tenía que ser definitivo!

En este buen tiempo un general tiranosaurio llamado Videla, había puesto su mano sobre el país un poco ayudado por los yanquis del lado de la CIA; prefigurando lo que iba a suceder un poco más tarde en Chile con un tal Pinochet. Las desapariciones de todo lo que era de izquierdas han comenzado. ¡Comunistas, socialistas, sindicalistas, escritors intelectuales, poetas y pensadores demasiado contra el general golpista han sido borrados de las cartas! Una sola llamada telefónica fue suficiente. No estaba realmente feliz, el karma militar resolvió mi problema.

Pero hubiera preferido un Destain bien elaborado!

 

 

Le dije que no a Sophie. Para no satisfacerlos, ella y su sucio perro de Sam. La chica no entendió cuando puse mis manos sobre sus suaves hombros. Y cuando forcé hacia abajo, su dolor fuy tan agudo que al abrir la boca en exceso no ha podido gritar. Desmayada, el magnum había desaparecido; mis huellas dactilares también!

La cargué delicadamente en medio del arroyo, en poco más de sesenta centímetros de agua, encajé su pierna derecha entre dos bloques de piedras sumergidas y empujé ligeramente. ¡Crac! Golpeé violentamente su cabeza, del lado de su sien derecho, en la parte superior más alta de los bloques, fuera del agua.

 

Tardé casi tres quartos de hora en llegar a mi dulce rincón de felicidad, una casa un poco alejada del pueblo. Mientras abría mi puerta, mi vecina, una simpática mujer ucraniana, llegó con su coche nuevo. Se estaciona a dos metros y medio frente a mi casa.

Gran oportunidad para fingir salir.

-Hola María, quería ir a dar un paseo aprovechando que este maldito sol es menos asesino, pero olvidé mi teléfono. A mi edad ocurre un accidente con facilidad, la Bibi1 llora pero se quedará aquí, está en celo y no se trata de tener una camada de cachorros. ¡A menos que los adoptes a todos!

-¡Ahhh no eh!

Entré menos de un minuto antes de irme hacia la orilla del bosque.

- Buena balada Marc !

 

 

La amiga Julia, preocupada, encontró a Sophie por la mañana cuando Sam ya no tenía fuerzas para aullir mas a la muerte. No tardaron en encontrarme, estos señores de la policía vinieron a visitarme. Y expliqué;

-Si supieraen lo que estas dos me dieron como espectáculo. Una cosa abominable en la que participé por debilidad.

Relaté las primeras caricias entre las dos mujeres y, aquí creo que logré sonrojarme, la botella "tragada". Un inspector me dijo que conocían la historia, excepto por este sórdido detalle.

Y cuando agregué que había aceptado la invitación de Sophie por cortesía, para no mostrar mi repulsión, que en ningún momento pensé en volver a ver a esta chica completamente loca, que para mí las botellas de cerveza solo debían saciar mi sed y que solo salí de mi casa con el sol ya bajo en el horizonte, que en ese preciso momento encontre a mi amable vecina, los dos policías me creyeron.

-¿Cómo murió?

 

-Se rompió una pierna en el arroyo y su cabeza choco un enorme bloque de piedra.

 

No me hablaron de un magnum de cava. ¿Por pudibondez?

 

 

 

 

Recuerdo a Tréveris en Alemania, a Trier oder Mosel para los puristas. Su nombre era Olga. Luego la joven gacela de Senegal, Fey de la etnia Sérère. Yvette cerca de Aix en Provence y luego Chloé en la isla de Port Cros; Juliana en Zimbabue. ¿Cómo puedo recordarme todos sus nombres? Porque ha habido otros. Treinta y una chicas en cincuenta y nueve años, finalmente no es mucho.

Gracias a mí, sus karmas les dio una originalidad inusual para la gran salida hacia el otro barrio !

 

Pasé todos los años de mi buena vida para entender. Los maravillosos engranajes que gobiernan mi cuerpo y los miles de millones de impulsos eléctricos que comandan cada gesto, cada pensamiento; Trabajé como un buen diablo para manejar, en principio, mis emociones, dejar que mi abominable ego se apoderara de mi cada vez que no aceptaba mi karma e hice el de los demás, ¡especialmente en lo femenino!

Finalmente entiendo este dogma imbecil.

 

Hoy, un cangrejo me roe, me elimina lentamente, este bastardo sería muy doloroso sin la gran cantidad de pastillas que me mantiene. El medico de los paracaidistas no vio nada. Un gran saludo para este que me permitirá irme como lo planeé.

 

Con mucha felicidada y sin importarme un bledo un destino occidental o oriental. Una vez leí que el suicidio era un acto de no aceptación. El karma según este pensamiento quedaría atrapado en su trampa, su falso dogma donde todo está inscrito pero extrañamente no la voluntad adecuada de escaparse de la vida, revela su verdadera basura en esta ocasión!

 

Pamplinas tontas, hipocresías a la potencia infinito, una vez más. Todas estas hermosas creaciones metafísicas son solo una farsa, un lado oculto del miedo. Peor aún, la que nos negamos a aceptar declarándonos reyes de las perfecciones. Sujetos a nuestras creencias, nos ahogamos en nuestras tonterías, nuestras contradicciones.

 

Poco antes de comenzar mis viajes donde cada vez más aclararía mis ideas de separación entre mi iglesia y mi estado, a mis diecisiete años con mi primera, Aline, ya lo había entendido.

Sophie fue la última, prometó,juro que no habrá otra porque me iré jubiloso de mis magnificencias "karmáticas". Estoy preparando mi último regalo a un detective privado. El typo este tendrá muchos contratiempos para aceptar su destino.

 

Robert, es el nombre de pila de el detectivo, llega a tiempo. Sobre la mesa, mi paracaídas ya está doblado y su hoja de control llena y firmada.

 

-¡Ven, te voy enseñar algo! ¿Ves esas agujas? Tócalas, no muerden. Y estos conos cruzados por ellas que liberarán de la funda todo la tela del paracaido hábilmente doblada. Mira lo suave y fuerte que es, una mezcla de seda artificial y teflón. Robert, es táctil, con un toque prácticamente agradable, ¿no crees?

El hombre toca y acaricia, le muestro cómo colocar el mango que abrirá mi paracaídas d’aqui auna minutas.

-Es hora, el Cessna 208 Caravan nos espera par embarcar. Nos vemos en menos de diez minutos, seré el primero en saltar.

-Ok, eh... ¿Cómo sabes mi nombre?

-Carajo, si aún no te has dado cuenta de que soy un hombre raro, tienes que preocuparte.

 

Todo va muy rápido, al monitor que da luz verde unos segundos antes de lanzarme al vacío, lanzo riendo.

-Espero que mi amigo no haya jugado demasiado con mi paracaidas cuando hice mi último pis.

 

Antes de estrellarme no vi a nadie, ni a Aline, ni a Maaike, ni a María Fátima, ni a Erica, ni a Sophie ni a ninguna de las otras veintiséis que tuve el gran placer de enviar a un mundo mejor, porque el en cual vivian: asco, asco y mas asco!

 

Solo pienso en las explicaciones que Albert tendrá que dar a la policía por dos agujas montadas al reves. Sus huellas dactilares hablarán. Mi breve caída se filma desde el suelo, incluido mi angustiado susto de marioneta, pronto desarticulada, cuando nada se abre según lo planeado. El gesto correcto para tirar del mango lo hago, perfectamente. El video será diseccionado y mi grito debe ser escuchado más allá de los límites de la vida.

Mi inexperiencia para dejarlo todo y usar mi segundo paracaidas, demasiado bajo, se llama hijo de puta de karma.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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